viernes, 22 de noviembre de 2013

traumatismo


TRAUMATISMO


Se considera traumatismo, en general, cualquier agresión que sufre el organismo a consecuencia de la acción de agentes físicos o mecánicos.

Los traumatismos, según la zona afectada se clasifican en:

Traumatismos articulares:
afectan a las articulaciones.
Traumatismos óseos:
Afectan al hueso.
Esguinces.
Luxaciones.

Fracturas:
 Completas.
Incompletas o fisuras.
Múltiples.
Poli fracturas.
abiertas.
Cerradas.
Conminuta.

  • Hay una hemorragia grave en la zona.
  • La persona presenta confusión, cansancio o está inconsciente.
  • La persona deja de respirar.
  • Usted sospecha de una lesión de cualquier tipo seria, o la persona presenta cualquier signo o síntoma de un traumatismo grave.




NO movilizar al accidentado si no es absolutamente necesario (riesgo de incendio, etc.) para evitar agravar la fractura.
Retirar anillos, pulseras y relojes (en caso de afectar la extremidad superior).
Explorar la movilidad, sensibilidad y pulso distales.
Inmovilizar el foco de la fractura (sin reducirla), incluyendo las articulaciones adyacentes, con férulas rígidas, evitando siempre movimientos bruscos de la zona afectada o moviéndola, de ser necesario, en bloque y bajo tracción.
Traslado a un centro sanitario para su tratamiento definitivo, con las extremidades elevadas (si han sido afectadas), una vez inmovilizadas.
Cubrir la herida con apósitos estériles en el caso de las fracturas abiertas, antes de proceder a su inmovilización y cohibir la hemorragia (en su caso).



Manipular con sumo cuidado a la víctima, manteniendo en bloque el eje cabeza-cuello-tronco.
Mantener la permeabilidad de la vía aérea, con control de la columna cervical.
Vigilar las constantes vitales con frecuencia.
Traslado urgente a un centro sanitario, en posición lateral de seguridad, si la víctima está inconsciente (esta maniobra requiere mucha destreza y hay que realizarla entre varias personas).


NO mover al paciente; en caso de ser necesario, mantener en bloque el eje cabeza-cuello-tronco (esta maniobra requiere muchísima experiencia y debe realizarse entre varias personas).
Inmovilizar al paciente antes de proceder a su traslado.
Trasladar sobre una superficie rígida y plana.
Vigilar las constantes vitales periódicamente.



Es necesario efectuar de una manera rigurosa la evaluación inicial de la víctima (exploración primaria y secundaria) al objeto de:
Determinar el alcance de las lesiones.
Establecer las prioridades de actuación.
Adoptar las medidas necesarias en cada caso.
Asegurar el traslado de las víctimas a un centro sanitario, en condiciones adecuadas (superficie rígida y plana).
Situaciones que pueden requerir tratamiento medico


Tratamiento médico y cuidados de enfermería.
Existen diferentes tratamientos en caso de traumatismos. En este caso veremos el de un traumatismo cerebral.
Valoración
De acuerdo con el estado neurológico del paciente, la enfermera obtendrá información de este, sus familiares, testigos o el personal de rescate. Aunque podría ser imposible obtener todos los datos al inicio, el interrogatorio inmediato incluirá las siguientes preguntas:
·         ¿Cuándo ocurrió la lesión?
·         ¿Qué causo la lesión? ¿Un proyectil de alta velocidad? ¿Un objeto que golpeo la cabeza? ¿Una caída?
·         ¿Cuál fue la dirección y fuerza del impacto?
El antecedente de inconsciencia o amnesia después de la lesión cefálica indica daño cerebral de importancia, y los cambios que ocurren minutos u horas después de la lesión inicial pueden reflejar recuperación o indicar el desarrollo del daño cerebral secundario; por ello la enfermera debe establecer si hubo perdida de la conciencia, cual fue la duración del periodo de inconsciencia y si el paciente pudo permanecer alerta.
Además de las preguntas para establecer el mecanismo de la lesión y el estado del paciente poco después de esta, la enfermera debe realizar un examen amplio. Esta valoración incluye establecer el nivel de conciencia del sujeto, su capacidad para responder a órdenes verbales (si esta consiente), respuesta al estimulo táctil (si esta inconsciente), respuesta pupilar a la luz, estado de los reflejos corneal y nauseoso, función motora y calificación en la escala de coma de Glasgow.
Al inicio se realiza una valoración detallada tanto neurológica como de otros aparatos y sistemas, la cual se repite a intervalos frecuentes durante la fase aguda de atención. La valoración inicial y la valoración continua son medidas de enfermería decisivas para pacientes con lesiones encefálicas, cuyo estado empeora en forma espectacular e irreversible si se pasan por alto signos sutiles.
DIAGNOSTICO DE ENFERMERIA
Con base en los datos de valoración, los principales diagnósticos de enfermería incluyen:
·         Eliminación ineficaz de secreciones de vías respiratorias y alteración del intercambio de gases relacionado con la lesión cerebral.
·         Perfusión ineficaz del tejido cerebral relacionado con hipertensión intracraneal y disminución de la presión de perfusión cerebral.
·         Déficit en el volumen de líquidos relacionado con alteraciones de la conciencia y disfunción hormonal.
·         Nutrición alterada, menor que los requerimientos corporales, a causa de los cambios metabólicos, restricción de líquidos y consumo inadecuado.
·         Riesgo de lesiones (contra sí mismo y contra los demás) por desorientación, inquietud y lesión cerebral.
·         Riesgo de temperatura corporal alterada (incrementada) en relación con el mecanismo de termorregulación.
·         Potencial para alteración de la integridad cutánea relacionada con reposo en cama, hemiparesia, hemiplejia e inmovilidad.
·         Alteración de los procesos de pensamiento (déficit de las funciones intelectuales, comunicación, memoria y procesamiento de información) como resultado de la lesión encefálica.
·         Potencial de alteraciones en los patrones de sueño relacionadas con la lesión en la cabeza y las frecuentes valoraciones neurológicas.
·         Potencial de afrontamiento familiar ineficaz relacionado con la falta de respuesta del individuo, el pronóstico impredecible, la duración prolongada del restablecimiento y el déficit físicos y emocionales residuales.
·         Déficit de conocimientos acerca del proceso de rehabilitación.
También son aplicables los diagnósticos de enfermería descritos para sujetos inconscientes y con incremento de la presión arterial.
Complicaciones
Existen diversas complicaciones en pacientes con traumatismos dependiendo de cuál sea su lesión.
Perforación del intestino delgado, mesenterio, vejiga y estructuras vasculares retroperitoneales./ Infección de la herida en el sitio del lavado. Es una complicación tardía. TRAUMATISMO ABDOMINAL
Las complicaciones del traumatismo cerebral incluyen convulsiones inmediatas, hidrocefalia o engrandecimiento ventricular post- traumático, derrames de fluido cerebro espinal, infecciones, lesiones vasculares, lesiones del nervio craneal, dolor, úlceras por presión, disfunción, falla orgánica múltiple en pacientes inconscientes, y poli trauma (trauma a otras partes del cuerpo además del cerebro).
Entre otras complicaciones.
Educación para la salud
Factores de riesgo fundamentales y forma de afrontarlos
Los traumatismos por accidentes de tránsito pueden prevenirse. Los gobiernos tienen que adoptar medidas para abordar la seguridad vial de una forma integral, lo que requiere la participación de muchos sectores (transportes, policía, salud, educación) y velar por la seguridad de las calles y los caminos, los vehículos y los propios usuarios de la vía pública. Entre las intervenciones eficaces cabe mencionar el diseño de una infraestructura más segura y la incorporación de elementos de seguridad al decidir el uso de la tierra y planificar el transporte; el mejoramiento de los elementos de seguridad de los vehículos; y la atención mejorada de las víctimas inmediatamente después de los accidentes de tránsito. Resultan igualmente importantes las intervenciones centradas en el comportamiento de los usuarios de la vía pública, como el establecimiento y cumplimiento de leyes relacionadas con los factores de riesgo fundamentales y la concientización en torno a estos. Se describen a continuación algunos de estos factores.
El aumento de la velocidad promedio se relaciona directamente con la probabilidad de que ocurra un accidente de tránsito y con la gravedad de las consecuencias de este. He aquí algunos datos sobre el particular:
·         Un peatón tiene un 90% de probabilidades de sobrevivir a la embestida de un vehículo que viaja a 30 km/h o menos; pero esa probabilidad es menor del 50% cuando el impacto se produce a 45 km/h o más.
·         El límite de velocidad de 30 km/h puede disminuir el riesgo de accidentes y se recomienda en zonas frecuentadas por usuarios vulnerables de la vía pública (por ejemplo, las zonas residenciales y los alrededores de las escuelas).
·         Además de reducir los traumatismos por accidentes de tránsito, circular a una velocidad baja puede tener otros efectos positivos sobre la salud; por ejemplo, la disminución de los problemas respiratorios relacionados con las emisiones de los vehículos.
Conducir cuando se ha bebido aumenta el riesgo de un accidente y las probabilidades de que este ocasione la muerte o traumatismos graves.
·         El riesgo de verse involucrado en un accidente de tránsito aumenta considerablemente cuando la alcoholemia pasa de los 0,004 g/dl.
·         Las leyes que prescriben un límite de alcoholemia de 0,05 g/dl o inferior logran reducir eficazmente el número de accidentes de tránsito relacionados con la ingestión de bebidas alcohólicas.
·         El establecimiento de puestos de control y la verificación aleatoria de la alcoholemia mediante la prueba del aliento puede dar por resultado la disminución de los accidentes relacionados con el alcohol hasta un 20% y se ha comprobado que son muy rentables.
·         Usar correctamente un casco de motociclista puede reducir el riesgo de muerte casi en un 40%, y el riesgo de un traumatismo grave en más del 70%.
·         Cuando las leyes sobre el casco de motociclista se aplican eficazmente, el uso de este puede aumentar hasta más del 90%.
·         Imponer el uso obligatorio del casco es una norma de seguridad de eficacia reconocida que puede reducir el efecto de un impacto de cabeza en caso de accidente.
·         El uso del cinturón de seguridad disminuye en un 40% a un 50%el riesgo de muerte de los ocupantes delanteros de un vehículo, y en un 25% a un 75% el de los pasajeros de asientos traseros.
·         Las leyes correctamente aplicadas sobre el uso obligatorio del cinturón de seguridad han logrado aumentar la tasa de uso de este dispositivo.
·         Si se instalan como es debido y se usan correctamente, los medios de sujeción de niños reducen aproximadamente un 70% las muertes de los menores de un año, y entre un 54% y un 80% las de los niños de corta edad.
Se producen muchos tipos de distracciones que pueden alterar el modo de conducir, pero en época reciente se ha registrado un aumento notable de estas distracciones como resultado del uso de los teléfonos celulares por los conductores, que es un motivo de preocupación cada vez mayor en la esfera de la seguridad vial. La distracción derivada del uso del celular mientras se conduce puede trastornar la conducción de muchas maneras, por ejemplo, aumentando el tiempo de reacción (en particular, el tiempo de reacción para frenar, pero también la reacción frente a las señales de tránsito), trastornando la capacidad de mantenerse en el carril correcto y acortando la distancia con el vehículo que va delante.
·         El envío de mensajes escritos por el celular entorpece considerablemente la conducción; los jóvenes se exponen en particular a los efectos de esta distracción.
·         Las probabilidades de verse envuelto en un accidente son aproximadamente cuatro veces mayores para los conductores que usan el celular mientras conducen, por comparación con los conductores que no lo hacen. Los celulares a manos libres no son mucho más seguros que los que se llevan en la mano.
·         Aunque todavía no hay datos concretos acerca de la manera de reducir el uso del celular mientras se conduce, los gobiernos tienen que actuar con suma diligencia. Cabe mencionar intervenciones como la adopción de medidas legales, el lanzamiento de campañas de sensibilización y la recopilación regular de datos sobre la distracción al conducir como medio para conocer mejor la naturaleza del problema.
Recomendaciones
En caso de un traumatismo cerebral
Instrucción sobre los cuidados personales
La instrucción temprana en el curso de la lesión cefálica suele dirigirse a reforzar la información proporcionada a la familia sobre la condición del paciente. A medida que su estado y resultados esperados cambian con el tiempo, la instrucción a los familiares se centra en la interpretación y explicación de los cambios en las respuestas físicas y psicológicas del sujeto.
Si el estado físico del paciente permite que sea dado de alta, tanto el cómo sus seres queridos reciben indicaciones sobre las limitaciones esperadas y las complicaciones posibles. La vigilancia de complicaciones que ameriten contactar al neurocirujano se explica a todos los interesados, tanto en forma verbal como escrita. De acuerdo con el pronóstico del individuo y su estado físico y cognoscitivo, este puede incluirse en la enseñanza de estrategias para cuidarse a sí mismos.
Debido a que las convulsiones postraumáticas son comunes, se prescriben anticonvulsivos por uno o dos años después de la lesión. El paciente y sus familiares requieren instrucción sobre los efectos secundarios de estos medicamentos y sobre la importancia de tomarlos según prescripciones.
Cuidados continuos
La rehabilitación del paciente con lesión cefálica se inicia en el momento del incidente y se extiende al hogar y la comunidad. De acuerdo con el grado de daño cerebral, el enfermo puede ser remitido a una institución de rehabilitación especializada en la reestructuración cognitiva del paciente con dicha condición. Se anima al enfermo a que continúe con la rehabilitación después del alta, ya su estado puede seguir mejorando hasta tres o más años después de la lesión. Es necesario valorar con frecuencia los cambios sufridos por el sujeto y los efectos de la rehabilitación a largo plazo en la familia, así como su capacidad de afrontamiento. Es indispensable continuar la instrucción y el apoyo a la familia a medida que cambian sus necesidades y el estado del individuo.
De acuerdo con el estado del paciente, se le alienta para que restablezca en forma gradual sus actividades cotidianas.
Durante la fase aguda y de rehabilitación, la instrucción se dirige a las necesidades, problemas y déficit obvio. Es indispensable que la enfermera recuerde a los pacientes y sus familiares la necesidad de continuar con la promoción de la salud y realizar prácticas de detección después de las fases iniciales. A los pacientes que no han participado en estas actividades se les instruye sobre su importancia y se les envía con proveedores apropiados de servicios sanitarios.
Conducción bajo los efectos del alcohol
Cascos de motociclista
Cinturones de seguridad y medios de sujeción de niños
Distracciones al conducir

Velocidad excesiva



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